Bianchina
Robiola fresca de pura leche de cabra, sin corteza, de pasta compacta y blanco cándido. La lenta acidificación de la leche le otorga un carácter decidido: frescura limpia con notas de yogur y hierba fresca.
La Bianchina se reconoce por la ausencia total de corteza y por su blanco cándido: una robiola fresca de pura leche de cabra, dejada acidificar lentamente.
La pasta compacta y húmeda se funde con facilidad en la boca, revelando una acidez fina y equilibrada, con notas de yogur fresco y hierba.
El final es limpio y ligeramente láctico: un queso para disfrutar joven, en su expresión más inmediata y genuina.
Leche
Queso de cabra
Formato
Cilíndrico, sin corteza · Ø 110 mm · h 40 mm · ~ 300 g
Maduración
2 / 3 días
Servir
20 minutos antes a temperatura ambiente
Corteza
Ausente
Conservación
+4 / +8 °C
Vida útil
30 días
Lo que el paladar revela
Bajo la ausencia de corteza vive una pasta que sorprende: ácida y fresca al abrirla, cremosa en el cuerpo, con un final limpio de yogur y leche.
Perfil sensorial
Aromas: En nariz emergen notas limpias de leche de cabra recién ordeñada y yogur fresco, con un toque de hierba. Un buqué directo, sin notas extrañas, donde el componente caprino se mantiene delicado.
Al paladar: En boca la pasta es fundente y cremosa, con una acidez fina y equilibrada que es la verdadera protagonista. El final es ligeramente láctico, fresco y limpio.
Maridajes
Vino
Alta Langa Metodo Classico, Moscato d’Asti, Müller-Thurgau
Miel
Milflores, acacia
Fruta
Melón, melocotones
Mermeladas
Peras y vainilla, frutos del bosque
Cerveza
Blanche
Pan
Pan de cereales
Frutos secos
Nueces, avellanas